Saltar al contenido

Lucio y yo: el hijo de Muscari también intervino en la escritura de su historia

El director contó cómo una bitácora de convivencia se convirtió en la obra que protagonizan Esteban Pérez y Máximo Meyer. Sigue los viernes y sábados en el Centro Cultural de la Cooperación.

Redacción Teatrina · Viernes, 30 de octubre de 2026 · 09:03 h · Lectura: 2 min
Lucio y yo: el hijo de Muscari también intervino en la escritura de su historia
Foto: Centro Cultural de la Cooperación

Lucio le propuso a José María Muscari convertir en teatro lo que su padre estaba escribiendo sobre la convivencia de ambos, con una condición: él no iba a actuar. De ese intercambio nació Lucio y yo, la obra en la que Esteban Pérez y Máximo Meyer interpretan el vínculo entre el director y su hijo. Los viernes y sábados hay funciones en el Centro Cultural de la Cooperación, en su sala Solidaridad.

Muscari contó ahora que la escritura empezó como una bitácora durante el primer año de vida compartida. Había suspendido los ensayos y la creación de proyectos para estar en casa y construir esa relación. Cuando Lucio descubrió las anotaciones, sugirió llevarlas a escena: después escuchó fragmentos, opinó y aportó sus propias ideas al texto.

Dos voces para escribir una familia

Ese trabajo incorporó la perspectiva del adolescente a un relato que, al principio, recogía las sensaciones del adulto. El espectáculo aborda la adopción y también las diferencias de carácter, los acuerdos de convivencia y los cambios que exige la paternidad. El recorrido comienza con el video público en el que Lucio expresó su deseo de tener una familia y llega a la intimidad cotidiana.

La puesta utiliza recursos del teatro documental y contenidos audiovisuales realizados por Eric Baez y Enchulame Contenidos. Muscari firma la escritura y la dirección; Paola Luttini está al frente de la producción general y del diseño de arte. La iluminación corresponde a Fer Chacoma y Santiago Longo se ocupa de la asistencia de dirección y la producción ejecutiva.

Actuar sin copiar los gestos

Para elegir a los protagonistas, Muscari buscó disponibilidad emocional y evitó el parecido físico con las personas retratadas. Pérez ya había trabajado con él en Madre Coraje. Meyer, en cambio, se sumó por primera vez a un proyecto suyo y se reunió a tomar un café con Lucio para conocerlo y escuchar cómo se expresaba.

La propuesta consiste en construir personajes a partir de esas personas, sin perseguir una imitación. El director relaciona esa decisión con Mirtha, el mito, el homenaje a Mirtha Legrand que había realizado con diez intérpretes de comedia musical. En aquel trabajo tampoco buscaba reproducir la apariencia de la figura evocada.

Al hablar de la responsabilidad de adoptar, Muscari distingue el error de la falla en el cuidado: «Te podés equivocar, pero fallar es otra cosa», dijo. Para él, hacerse cargo de un hijo exige considerar las experiencias anteriores de ese chico con los adultos.

Datos útiles

Sala: Solidaridad, en el Centro Cultural de la Cooperación. Segundo subsuelo, avenida Corrientes 1543.

Funciones: viernes y sábados a las 21.30. Duración: 70 minutos.

Entrada general: $50.000, valor publicado por la sala al 30 de octubre.

Las obras de esta nota

Afiche de Lucio y yo
Lucio y yo

Próxima función: vie 30-10 · Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini

Fuentes

Compartir:WhatsAppXFacebook

Cómo trabajamos: política editorial. ¿Viste un error? Avisanos.

Seguí leyendo

Teatrin

Tu asistente de Teatrina