Cómo se sostiene el Konex: entradas, bar y un musical de cumbia en preparación
Andy Ovsejevich repasa el modelo de gestión del espacio del Abasto y el desafío de atraer público joven, en el año de su vigésimo aniversario.

La boletería sostiene el ingreso principal del Konex, pero las entradas son apenas una parte de la cuenta: el bar, las marcas y el alquiler de espacios también financian su programación. A veinte años de la apertura de Ciudad Cultural Konex, Andy Ovsejevich explica un esquema que combina espectáculos con actividades comerciales y permite sostener propuestas que, por separado, podrían perder dinero.
El director enfrenta además un problema de públicos. «Hoy atraer a chicos de 20 años es todo un desafío», dice Ovsejevich, que estudió Economía y se especializó en administración de organizaciones culturales. Las pantallas y las redes sociales modificaron los hábitos de los espectadores y obligaron al espacio a aprender otras formas de comunicación.
Las cuentas detrás del escenario
La operación tuvo años iniciales de déficit, recuerda Ovsejevich. Su padre, Luis, compró la propiedad con la idea de ofrecer ópera, conciertos y teatro clásico; Andy impulsó una programación más ligada a la música popular y a los jóvenes.
Hoy, explica el gestor, la venta de entradas funciona con una ticketera propia y encabeza la recaudación. Le siguen los consumos del bar, también administrado por el complejo, y los patrocinios. El alquiler a terceros agrega ingresos por usos que incluyen encuentros empresariales, presentaciones y rodajes.
A ese circuito se suma Comunidad Konex, un programa que ofrece beneficios a sus integrantes. Ovsejevich también señala el uso de Mecenazgo porteño para actividades específicas: el funcionamiento general combina esas herramientas con la recaudación comercial. Su criterio es evaluar la sostenibilidad del conjunto y destinar recursos a proyectos que considera parte de la identidad del espacio, aunque cada uno tenga resultados económicos diferentes.
De la percusión a un musical de cumbia
La Bomba de Tiempo concentra una parte de esa historia. El conjunto nació en 2006 y convirtió la improvisación de percusión guiada por señas en una cita de los lunes. En noviembre tiene cinco presentaciones anunciadas en el Konex, todas a las 20.
La gestión trabaja ahora en un musical de cumbia, pensado para acercar al teatro a personas que llegan desde la música popular. La programación del complejo ya reúne rock, cumbia, ballet, danza contemporánea, cine y espectáculos infantiles.
Esa convivencia tiene una base material: el predio cuenta con seis salas y un patio. El espacio abierto admite 2.380 personas; la Gran Sala dispone de 626 butacas y el Auditorio, de 172. Las diferencias de escala permiten alojar propuestas con necesidades escénicas y públicos distintos.
Datos útiles
Ciudad Cultural Konex está en Sarmiento 3131, Abasto. La Bomba de Tiempo tiene funciones los lunes 2, 9, 16, 23 y 30 de noviembre a las 20. Las anticipadas parten de $22.000, más cargo de servicio, con precio consultado el 27 de octubre; la venta es por Tickets Konex.
La boletería presencial atiende de 14 a 18 en Sarmiento 3125, los lunes y también los miércoles y jueves. El complejo dispone de baños accesibles, ascensor, silla de ruedas y una sala de regulación sensorial.
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