Cuatro milongas y un cuento: Gusmán lleva al Borges del arrabal a la Botica
Lo que se cifra en el nombre cruza relatos, guitarra y baile con dirección de Beatriz Pustilnik. Se presenta el 24 y el 31 de octubre en el museo creado por Bergara Leumann.

Cuatro milongas y un cuento de cuchilleros llevan a Borges al escenario de la Botica del Ángel. Lo que se cifra en el nombre reúne una adaptación de Hombre de la esquina rosada con escritos de Luis Gusmán sobre el autor y canciones de su universo arrabalero. Beatriz Pustilnik dirige el espectáculo, que podrá verse los dos últimos sábados de octubre.
El vínculo entre los nombres, el coraje y las historias que sobreviven a quienes las protagonizaron orienta el trabajo de Gusmán. Jacinto Chiclana, Juan Muraña y Rosendo Juárez forman parte de ese mapa de personajes en el que una reputación puede pesar tanto como una vida.
La guitarra entra en el relato
La dramaturgia lleva las firmas de Pustilnik y Cristian Batista. Grisel Bercovich tiene a su cargo la dirección musical y participa del elenco junto con Matías Turina, Jorge Paz Doallo, Vicky Giacoia y Benjamín Nicosia. Federico Percovich toca la guitarra y Paula Krichmar interviene como bailarina; Batista se ocupa además de la producción ejecutiva.
Gusmán encuentra una fisura en esa fama de guapos: en Malevaje, el tango que estrenó Azucena Maizani en 1928, enamorarse hace que el malevo deje el cuchillo. También se detiene en la Historia de Rosendo Juárez, donde el personaje revisa su pasado y compara su antigua conducta con la imitación de un gaucho de circo. El coraje, en esa lectura, convive con la parodia.
Un museo que también guarda a Borges
El encuentro tiene una historia en la propia casa. Borges estuvo entre quienes pasaron por la Botica de Luis Sáenz Peña, donde también hubo lugar para Ernesto Sábato, Mariano Mores y Ariel Ramírez. Eduardo Bergara Leumann había creado la primera Botica el 8 de diciembre de 1966, en Lima 670, con la idea inicial de una sastrería teatral.
La apertura hacia actores, músicos, escritores y pintores transformó aquel proyecto. La ampliación de la avenida 9 de Julio desplazó la primera sede; el espacio encontró después su lugar en el antiguo templo de Monserrat. Bergara Leumann recuperó la Botica como museo en 1997 y la legó a la Universidad del Salvador, que mantiene su actividad.
Datos útiles
Lo que se cifra en el nombre se presenta en octubre: los días 24 y 31, ambos sábados, a las 21 en la Botica del Ángel, Luis Sáenz Peña 543, entre Venezuela y México. Entradas desde $25.000 al 22 de octubre. Reservas por correo a [email protected] o por teléfono al 7572-3990; el teléfono atiende entre las 10 y las 18, de martes a viernes.
Las obras de esta nota

Próxima función: sáb 24-10 · Botica del Ángel
Fuentes
- Perfil: El filo de la palabra: Borges vuelve al arrabal — texto de Luis Gusmán, 22/10/2026
- Programación institucional (usal.edu.ar): Lo que se cifra en el nombre: afiche oficial de octubre
- Historia institucional (usal.edu.ar): Historia de la Botica
- Información institucional (usal.edu.ar): Dirección y contacto del museo
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